Larraín y la compasión por los homosexuales

larra

Por lo poco que he leído (y por lo poco más que leeré al respecto, que no me interesa tanto el asunto tampoco), creo que la frase de Larraín sobre que no se debe tener compasión por los homosexuales, es bastante acertada. Ya lo escribí; mátenme. Vamos por parte. Efectivamente, en la frase los homosexuales tienen los mismos derechos que todos los ciudadanos (FAIL!!) y merecen nuestro respeto, hay un excedente visible de segregación (que se contradice con la continuación: no me parece natural tratarlos como un rebaño distinto). Pero vamos a pasar esto por alto por que, como bien sabemos, la gente católica es medio ducha en esto de la segregación sistemática y, aunque intenten hacerla pasar por aceptación, se les sale igual.

Ahora, aquí viene la parte importante: Hay un pequeño grado de utilización de ese grupo que no me parece serio. No sé si pequeño es la palabra adecuada para desarmar una estrategia que me parece terrorífica. La objetivización de determinados sectores de la sociedad (las “minorías”), es la moneda de cambio que un grupo de homosexuales sedientos de inclusión, van a aceptar por un voto. Por el momento, no nos vamos a meter en el tema voto (materialización del apoyo de un sistema político, del cual la desigualdad es estructural a su funcionamiento) ni en la posibilidad de un matrimonio homosexual (claro, como no es suficiente la familia nuclear versión hetero para seguir produciendo consumidores/trabajadores descabezados que sostengan este modelo de mierda, démosle con la familia homsoexual!!!). Simplemente quiero decir que las palabras de Larraín, me parecen extrañamente susceptibles a formar parte de una estrategia -incipiente- de demarcación del capital. Por supuesto, no le vamos a dar tanto crédito a un militante de RN que se pasará por la raja la posibilidad de la demarcación del cuerpo; probablemente está un escalón mas abajo en la escala evolutiva del tiburón, y prefiere ser fiel a su fe y a su Dios, que a la platita (que ya debe tener por montones, claro está).

En este punto se remata con el Yo no tengo compasión por los homosexuales, que, leído como titular, evidentemente se interpreta como los homosexuales no valen ni una corneta, menos si quiera la compasión de un ciudadano. Aprovecha de aclarar que no se debe comparar a la franja de población homosexual, como desvalidos o discapacitados (frente a los cuales, personalmente no creo que haya que tener compasión, pero bueno, de nuevo, este hombre es deRN, que más le vamos a pedir).

Propongo que quienes nos consideremos disidentes sexuales, estemos atentos a estos momentos de ruido que se generan al interior de los grupos políticos; ruidos que nos anuncian los fabulosos destellos de contradicciones valóricas de nuestros amigos. La pregunta que puede traducirse de todo este chamullo, es: ¿metemos maricones en la franja, pa ganar votos y asegurarnos una tajada MÁS grande de la torta o escuchamos a nuestro Señor Jesucristo que nos dice que el hoyo no hay que usarlo pa otra cosa que pa cagar, y filo con la plata si ya tenemos harta?

Tomemos en cuenta que nos encontramos en lo que Zizek define como el tercer momento de la ideología; el capitalismo, que se infló como un globo durante la dictadura, explota; ya no es el sistema de regulación de lo invisible y lo visible, sino uno en el que todo es infinitamente evidente. Podemos ilustrar este asunto con la frase pequeño grado de utilización: la estrategia de utilización un sector de la población, para asegurar los intereses políticos de otro sector, a estas alturas de la historia, jamás será pequeña. Pero estamos tan habituados a este tipo de violencias, que ya no la vemos.

Así que, como disidente y expectador (al cual un matrimonio homosexual me vendría como patá en la raja), me pregunto, ¿será la ignorancia que inculca la religión católica, mi mejor aliado?

Fuente.

2 Comentarios

  1. Escrito por: antonia
    Posted November 13, 2009 at 7:14 am | Permalink

    creo que el uso de la palabra ‘compasión’ lo traiciona. Cree que está diciendo ‘lástima’, pero compasión <>
    Y tal vez sólo dice la verdad. No la tiene.

  2. Escrito por: antonia
    Posted November 13, 2009 at 7:15 am | Permalink

    uy, me equivoqué con el uso del sigono. donde dice , debe decir La compasión (del latín cumpassio, calco semántico o traducción del vocablo griego συμπάθεια (sympatheia), palabra compuesta de συν πάσχω + = συμπάσχω, literalmente “sufrir juntos”, “tratar con emociones …”, simpatía) es un movimiento del alma que nos hace sensible al mal que padece otro ser, y describe la comprensión del estado emocional de otro; no confundir con empatía. La compasión es con frecuencia combinada con un deseo de aliviar o reducir el sufrimiento de otro; mostrando especial bondad y amabilidad por quien está sufriendo. (vía wikipedia)

Deja un Comentario

Debes estar conectado para dejar comentarios.

Página 1 de 11