EDITORIAL G#2:
Bienvenidos al segundo número de revista Garçons. En estos poco mas de tres meses que nos hemos tomado para sacar esta edición, podemos decir que estamos muy contentos debido a la calurosa acogida que hemos tenido. No nos dejan de llegar mensajes de felicitaciones a través de facebook, flickr y el mismo blog Garçons. Muchas personas con ganas de participar, sacar fotos, escribir, sacarse la ropa o, simplemente, decir “hola”.
Dentro de las novedades que tenemos para este nuevo número, queremos anunciar la llegada de una nueva integrante en nuestro equipo: Daniela Pizarro. Nuestra querida amiga, artista visual, esteta y candidata a magister en Género, es la persona que nos alentó a introducirnos en el tema de la sexualidad, encendiendo en nosotros la curiosidad por estudiar su compleja articulación con la sociedad. Daniela nos adentró, con su risa enorme, en el fantástico mundo de la teoría queer y sus temas afines (masculinidades, feminismos, violencia simbólica), siendo así, causa indirecta del nacimiento de la revista Garçons.
Su llegada es extremadamente simbólica, por ser parte de nuestro plan de expandir la revista a otras áreas, transformandose en un dispositivo generador de proyectos que se inserten dentro del área de lo íntimo (y su representación), en función de reflexionar sobre el estado y la posibilidad de resistir políticamente al dominio y capitalización de los cuerpos.
Será necesario que la revista abra su enfoque (desde la homoerótica gay, que no dejaremos de lado), poder dar cuenta de las diversas expresiones que se dan cita en el espacio íntimo; apertura en la que lo queer y la disidencia cobrarán tanta importancia como lo gay. De esta manera, queremos evitar cosificarnos dentro de una línea cómoda o fácil de catalogar y administrar por parte de los poderes opresores.
Cobrarán importancia los proyectos “paralelos”, se activará la sección de publicaciones independientes (o fanzines), participaremos en convocatorias relacionadas a las artes visuales (ya lo hicimos en Mavi y ahora, Matucana 100) y, por que no, a otras áreas, como música o teatro. El proyecto seguirá creciendo y nutriéndose de diversas ideas, como lo ha hecho hasta ahora; no tenemos necesidad de cristalizar la idea y asegurarnos con un producto cómodo de masticar. Es la libertad que nos brinda el no capitalizar nuestro proyecto; la posibilidad de seguir en la lucha por el dominio de lo simbólico. Una lucha que libramos todxs, día a día, minuto a minuto, en todas partes pero, sobretodo, en nuestros propios cuerpos.
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Puedes revisar el segundo número de la revista aquí.