Intercambio de experiencias románticas en El Sofá

Hace algunos días (el lunes 2 de Noviembre, para ser específicos), realizamos nuestra performance en el bar El Sofá. El lugar era un poco un espanto, aunque ya cachábamos más o menos el perfil, así que filo. Después de unos bailes rituales con esa especie de corno francés/mapuche, comenzaron las actividades de resusitamiento a los muertos. Harta poesía, harto fluido, harto contacto con la tierra. Ayudamos a la Dani y su equipo a armar una carpa y nos instalamos con Ixo al lado, con una mesa, par de velas, un jarrito con mate y cigarrillos, y abrimos la consulta.

La idea era simple: la gente llegaba, se sentaba y nosotros le contábamos una historia romántica, a cambio de que ellos nos contasen una luego. Al principio solo los amigos se atrevían a venir y hablarnos, pero ya pasado el rato, la cosa prendió.

La peor mejor parte, fue cuando apareció la loquita del lugar. Una chica que tiene que haber sido actriz (no me figuro otra cosa) y que se tiene que haber jalado la arena del gato, por que tenía una cara espantosa. Su actitud era muy hostil, y como que tenía ganas de sentarse un rato con nosotros, pero se hacía la loca. Era como una especie de ocelote rabioso. Cuando logró acercarse, apenas habló. Ixo comenzó a contarle la historia, pero era tan desagradable su actitud, que paramos a la mitad. Ella respondió (textual): hace tres… cuatro años… en la esquina de una mesa… froté mi vulva… me encantaba… aún hoy me encanta…

Nosotros tipo, donde está la cámara escondida. Con la cara de astronauta que llevaba, me llamó la atención que supiera conjugar el verbo encantar correctamente. No le dimos mucha bola así que se fue lueguito. Por lo que conlcuyo, luego de haber escuchado sus comentarios (a través de otras personas), la chica nos quería dar una especie de lección. Es que encontraba que nos falta experiencia callejera para hacer este tipo de actividades (“les falta ir a pararse a una esquina”, le dijo a alguien). La pobre nunca cachó que la experiencia sexual no es sólo UNA, que no todas se relacionan con la penetración, y que no necesariamente se adquiere parándose en la esquina.  Pero bueno, tampoco podíamos esperar mucho de ella; era del tipo de personas que necesita atención constante (peor aún, del tipo de artista que se acerca a las obras con peros formulados desde antes) .

Salvo ese extraño impasse, todo salió muy lindo. Gente desconocida contándonos sus frustraciones y sueños, nosotros nerviosos, intentando articular una vez más las historias que tantas veces nos hemos contado.

Estamos pensando en repetir la idea en algún lugar público, tipo parque o algo. Avisaremos por aquí pronto.

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Ixo y yo hueveando en el columpio del Sofá. Felicia toca el Ukelele. Foto por Dani Mirando.

Hay un video muy divertido, donde salimos armando la carpa con la música de Las Horas de fondo. Velo en el youtube de Feli.

PD: Pronto avances del número 3!

4 Comentarios

  1. Escrito por: Nán
    Posted November 10, 2009 at 4:41 pm | Permalink

    siiii… en un parque… el sofá es wácala…
    eso…

  2. Escrito por: Felipe
    Posted November 11, 2009 at 1:15 am | Permalink

    Creo que les hace falta un dedito para arriba como el de facebook. Como no lo tienen simplemente pongo: me gusta

  3. Escrito por: angelus
    Posted November 11, 2009 at 7:06 am | Permalink

    Es que no hay paciencia para la gente tan esencialista, pero tan “esto es.. eso no es, ustedes no saben loque es, o les falta ser” que incluso aplican sus teorías momias (sin saber que son momias, eso es lo peor de todo) a la “marginalidad” o peor, al romance.
    Puaj.
    Comparto la noción de “felipe”, que les falta un dedito de “me gusta”.
    me gusta.

  4. Escrito por: sam
    Posted March 5, 2010 at 12:30 pm | Permalink

    que chiste la mina, la verdad me la imagine demasiado con la descripción que diste…
    genial la performance, si algún día la realizan en Valparaíso me gustaría asistir.
    suerte.

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